Hay en el Médico de su honra más que suficientes atractivos que impulsan a su desarrollo creativo para mostrarlos en la escena. No es preciso actualizar, Calderón es clásico porque es actual.
Los ilimitados márgenes del poder, el honor por encima de la dignidad, quién determina dónde empieza y concluye el mismo; la vida y la muerte en un vaivén continuo impulsado por el terrible proceso de los celos. El azar que distribuye y, en definitiva dirige el destino.
Encerrados por propia voluntad en el templo, en una liturgia que nos proyecte al interior del drama, que el autor nos ofrece, para que nos impulse al trasiego diario con otra sensación, la de haber compartido algo que nos circunda en lo cotidiano: la inutilidad del poder cuando se ejerce olvidando la dignidad de las personas.
Isidro Rodríguez Gallardo
Director de escena
REPARTO
Victor Criado
Amalia Hornero
Moncho Sánchez-Diezma
Borja Rodríguez
David Bueno
Dario Galo
Susana Sucena
Daiana Vozmediano
Lola Ribas
Bailaora, Lola Maya
Guitarra, Melchor Chico de Mairena
Percusión, Juan Antonio Suárez
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